Hoy ha sido un día de mierda. Perdón, de miiiiieeeeeerrrrda.
Con intensidad. De estas veces que se te llena la boca al pronunciar.
Porque no es lo mismo mierda que miiiieeeeerrrrrda. Si no quedara tan pedante escribiría "Pruébenlo mis queridos lectores, llenen su boca y proyecten su ira pronunciado con intensidad tan magnífico vocablo". Pedante no se... pero fijo que me acercaba un poco más al cliché de columnista petarda, progre y que no se aguanta ni así misma.
Y yo es que soy más de Isabell Coixet.
Despues de este desvarío en el primer párrafo, retomamos la idea subyacente, y es que ha sido un día malo... malo... de cojones. Y eso que no era yo la que volvía de vacaciones, si no mi compi Vane. Pero madre mía... que manera de cubrirnos, y no de gloria precisamente.
Así que con un recuento de final de jornada tan desastroso, y eso que todavía es lunes... he decidido venir aquí y escribir sobre las cosas que han pasado estos días y terminar con un recuerdo bonito. Para equilibrar la balanza... Ahora que soy fan de Felicity Jones tengo que seguir un poco sus enseñanzas y tratar de encontrar cosas buenas para no centralizarme en lo negativo.
Y el motivo final de tan aciago día es que, en mi trabajo, ni joden ni dejan de joder.
3 comentarios:
Si, hoy ha sido un día de mieeeerda para tí y estresante en grado sumo para mí que hasta ahora puedo dedicarle unos minutillos a poder comentarte.
Lo de Mr. Pomelo me entristece porque, como bien dices, la cosa se puede poner absurdamente difícil con la falta de trabajo. Me comería a todo el gobierno español y no dejaría huella de mi acto canibalesco, caramba. Que no merecen ser siquiera recordados por las generaciones futuras ante su gamberrismo estatal para joder bien y bonito a los ciudadanos. En fin, abraza de mi parte a Mr. Pomelo y que no se desespere que, en su caso, después de conseguir la bendita independencia, la cosa tiene que irle mucho, muchísimo mejor.
Y bueno, como la llegada de Botón Azrael Melquiades I a vuestra vida debe de ser celebrada por todo lo alto, me sumo a las felicidades y parabienes por la llegada del minino que es la cosa más bonita de este mundo. Esa criaturita necesitaba a los mejores seres humanos que pudiera encontrarse en el camino y le Universo os llevó a ella. El gatín también traerá su regalito para vosotros, ya veréis.
Te mando muchos, muchísisimos besos.
Un abrazo muy fuerte para ti, otro para Mr. Pomelo y otro más para Botoncillo.
Pues si, tiene pinta de haber sido un dia de mieeeeeeeerda :( Pero, ante lo inevitable poco se puede hacer, salvo tratar de mantener el tipo.
¿Ha pensado Mr. Pomelo en denunciar ante el ministerio de trabajo a su empresa una vez se haga efectivo el despido? Que yo sepa (y me asombraría que la ley actual lo permita) si se despide al trabajador se ha de devolver la subvención. Quizá debería consultarlo con un sindicato, porque mira, a él le habrán jodido ya pero al menos que no se sonrian creyéndose más listos que los demás.
Se me han saltado las lágrimas con tu observación sobre Botón y Mr. Pomelo... me alegro por los tres y no tengo dudas de que Botoncito va a ser un gatete muy mimado y querido.
Muacks :*
Publicar un comentario